Arquitectura religiosa

Tabuenca cuenta con cuatro ermitas: Ermita de Ntra. Sra. del Niño Perdido, Ermita del Calvario, Ermita de San Miguel de los Santos y Ermita de Santa Bárbara, además de la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista. En el municipio también podrás encontrar diferentes peirones.

Iglesia Parroquial de San Juan Bautista (s. XVI)

Cuentan que fue erigida sobre el antiguo solar del castillo. De estilo gótico-renacentista, cuenta con una nave cubierta con bóveda de crucería estrellada. En el s. XVII fue remodelada derribando la cabecera para construir el crucero. La torre es cuadrada, con decoración mudéjar del s. XVI, rematada con un cuerpo octogonal del s. XVIII. La decoración interior está realizada en yeserías.

Ermita de Ntra. Sra. del Niño Perdido (s. XVIII)

Levantada en honor a la patrona de la Villa a expensas de fray Manuel Vela y Sanjuán, hijo de la Villa y misionero en Filipinas. Fue inaugurada el 4 de Octubre de 1878.

Ermita del Calvario (s. XVII).

Coronando el cerro del mismo nombre. Alberga en sus alrededores los restos de un asentamiento celtibero.

Ermita de San Miguel de los Santos (s. XII).

Hasta hace algunos años vivía allí un ermitaño que cuidaba de ella. Este edificio con sus alrededores acoge la celebración del Tercer Domingo de Cuaresma (domingo de Los Pasteles).

Ermita de Santa Bárbara (s. XII)

Es una de las ermitas más antiguas, su fecha de construcción data de mediados del siglo XII aunque fue remodelada en el siglo XVIII. En visitas pastorales realizadas en 1773 y 1777 ya se indica que la ermita no se encontraba en buen estado. Por otro lado, el inventario del Patrimonio Artístico Comarcal realizado por el Centro de Estudios Borjanos en 1981 indica que, en su visita, la ermita todavía se encontraba en pie. Actualmente, la ermita está totalmente en ruinas.

La única obra artística conocida que guarda relación con la ermita de Santa Bárbara es un cuadro de la Santa que puede encontrarse actualmente en la Iglesia de San Juan Bautista situado enfrente de la puerta principal.

Centrándonos en su estructura arquitectónica, encontramos que la ermita de Santa Bárbara era un edificio de planta rectangular construida en ladrillo y piedra con cabecera recta. A su única nave, tras atravesar un pórtico, se accedía por una puerta con arco apuntado . Esta nave estaba dividida en tres tramos separados por arcos diafragmas, los cuales se apoyaban en pilastras o columnas toscanas (características por ser lisas y sencillas). La nave a su vez estaba compuesta por muros de carga y contrafuertes exteriores que reforzaban la estructura. El edificio se cubría a dos aguas con rollizos de madera, exceptuando el primer tramo que estaba cubierto por cañizos y yeso.

Peirones

Los peirones, son pequeñas construcciones  en forma de pilar con una capillita u hornacina en su parte superior que acogían una imagen de nuestro señor, una virgen o un santo al cual se le tenía advocación, y finaliza rematado en una cruz. Tiene origen muy antiguo, principalmente cuando las tropas cristianas iban avanzando en su reconquista de tierras musulmanas. En Tabuenca en el siglo XII. Suelen estar construidos en cruces o bifurcaciones de caminos.

En Tabuenca había siete de los que quedaban apenas uno medio destruido, el del collado de la ermita, y otro, el de los Santos o de San Miguel, camino de la ermita de los Santos, que fue restaurado a finales del siglo pasado gracias a la iniciativa de varios abuelos: Alejo Martínez, Pedro Araús y Faustino Martín. Del resto sólo quedaba la memora pero en el año 2003 la asociación cultural Villardajos acometió la construcción y restauración de varios de ellos, sabiendo por los más viejos cuál había sido su situación original o aproximada.

De esta labor se pueden disfrutar en estos momentos del Peirón de la Virgen del niño perdido, restaurado en 2003, A unos dos km del pueblo, en el barranco del molino, por el antiguo camino que venía desde Ainzón y cuya figura se ve fácilmente desde la carretera.

 

El segundo, construido totalmente, en 2004, fue el peirón de Santa Bárbara, camino deTalamantes, a más o menos 1 km del pueblo, pasada la balsa y la ermita, prácticamente destruida, del mismo nombre.

 

El tercer peirón, construido en su totalidad en 2005 puesto que los restos que quedaban hacían imposible su restauración y fueron demolidos, fue el del encuentro y la Vera Cruz. En el collao de la ermita, a unos trescientos metros del pueblo.

 

El último peirón restaurado fue el de Nuestra Señora de Rodanas, en 2005. Al lado de la Callejuela, a menos de dos km del pueblo, en el cruce de los caminos que van a Rané y Épila.

 

Quedan dos por reconstruir, el de San Antón, situado a la entrada del pueblo y al que seguramente acudirían todos los tabuenquinos cada 17 de enero con sus caballerías, para que fuesen protegidos por la intercesión de este santo de cualquier calamidad.

 

Por último el Peirón de los Cerros, a menos de 4´5 km del pueblo, en la intersección de los caminos de Cañahonda, dirección Rueda de Jalón con el camino Paso del Abarquillo. Ni de este ni del anterior queda resto alguno.

 

NOTA: Datos recogidos de la revista “La puerta la Villa” de la asociación cultural Villardajos, números: 4, 5, 7, 9 y 11. Autores: Joaquín Giménez Sena y Carlos Gracia Sancho.

×

Tabla de contenidos